El cañón fruncido es el detalle que lo cambia todo. Esta bota alta en blanco combina una silueta slouchy —suave, sin rigidez— con un tacón fino que estiliza sin sacrificar presencia. La puntera redondeada suaviza el conjunto y lo hace versátil: funciona igual de bien con un look estructurado que con uno más relajado.
El color blanco en bota alta es una declaración. No es un básico, es una elección. El acabado liso mantiene el aspecto limpio y permite que el fruncido sea el protagonista.
• Es importante tener presente que lo que se debe medir es la planta del pie o en su defecto la plantilla del calzado. Nunca medir la suela ya que esta varía según el diseño del calzado.